La respuesta breve es: Tal vez.
Estas son algunas de las condiciones que juegan en contra de la adopción exitosa del proceso de consenso:
- Los valores de liderazgo controlan por encima de la colaboración, es decir, los líderes no quieren compartir el poder de la toma de decisiones.
- La membresía del grupo no está claramente definida, por lo que es difícil saber quién decide.
- La alta rotación dentro los participantes impide construir confianza o impulso.
- Los facilitadores y/o los participantes no están capacitados en el proceso, y esto lleva a la confusión y/o distorsión del método.
- El grupo no tiene la intención de tomar e implementar decisiones juntos, prefiriendo debatir, discutir o estudiar asuntos sin ninguna necesidad de actuar.
Si inviertes esta lista, puedes identificar algunas de las características que sugieren cuándo un grupo podría beneficiarse con el proceso de consenso.
- Los líderes y los miembros están comprometidos a aprender y practicar el método.
- Tienen disponible capacitación y coaching continuo.
- El grupo tiene un propósito claro que une a los miembros.
- La membresía es relativamente estable y los nuevos miembros reciben capacitación sobre el proceso.
- Los facilitadores de las reuniones entienden y apoyan el proceso de consenso.
Para saber más sobre lo que es el proceso de consenso y cómo aplicarlo, lee mi libro recién publicado, Introducción al Consenso.
Sigamos bregando para encontrar formas de tomar decisiones que nos lleven al mundo en que queremos vivir.
